lunes, 9 de abril de 2012

CARTA AL PADRE


Águilas (Murcia), abril de 2012

Querido papá:

Te escribo esta carta para hacer una reflexión sobre mi educación. Prefiero escribirlo y que tú los leas, ya que hablarlo cara a cara contigo me podrías ir cortando, y puede que haya cosas que se me olviden o pierda el hilo de lo que quiero decirte.

Antes de analizar lo que has sido tú para mí, y la educación recibida en casa, quiero agradecer vuestro comportamiento hacia mí. Gracias a esas vivencias, he forjado un carácter, pienso, que fuerte. Soy capaz de enfrentarme a los obstáculos de la vida, con ánimo y sin desfallecer en el intento de superarlos; de aprender, a pesar de que ya no soy un niño. Aprender que cada día nuevo, trae cosas nuevas por descubrir. Ansiar buscar el por qué de las cosas (todo tiene un ¡por qué!) para avanzar un peldaño más en esa larga escalera que es la vida (aunque haya personas que no lleguen a subirla entera).

Después de agradecer esa educación y vivencias a vuestro lado – tuyo y el de mamá- ­empezaré a analizar, para bien o para mal, lo que han sido los aciertos y errores, que desde mi punto de vista has cometido en mi educación.

Empezaré desde el principio, desde que tengo recuerdos de mi niñez. Yo era un “trasto”, el pequeño de los dos hijos que tenías. Yo era el travieso, el inquieto, el que aprendía las cosas del mayor, el que se llevaba las reprimendas, cuando éramos los dos lo que hacíamos las trastadas (mi hermano tiraba la piedra y escondía la mano). Yo era el que no hacía caso, el rebelde. Tal vez podrías haber pensado que yo llegaba a un lugar donde tenía que ganarme el sitio. Vosotros erais tres, vivíais tranquilos (mi hermano, según vosotros, siempre fue un niño ejemplar); yo llegué para romper esa tranquilidad, esa armonía, que vosotros decíais tener antes de mi llegada.

Siempre me echabas en cara lo que trabajabas, y que con lo cansado que llegabas no tenías tiempo de jugar con nosotros, que siempre estábamos haciendo ruido, (yo hacía ruido, mi hermano, no), que me fijara en mi hermano que siempre se portaba bien y no daba guerra, como si mi carácter inquieto pudiera parecerse, ni en un momento, al carácter sosaina de mi hermano. Él era el bueno, pero yo ahora te pregunto: ¿el bueno de qué?, o, ¿el bueno, por qué? Porque no os contradecía y hacía las cosa a vuestra espaldas. Porque no se metía en líos. Porque era más responsable (según vosotros).Pero tú no me dabas el tiempo que a él le habías dado. Simplemente me comparabas con él. Tú no podías pensar, que a mí me gusta ser como soy. La gente que se paraba con mamá y conmigo cuando íbamos al mercado, todas estas personas coincidían en que era muy simpático, que me reía con cualquiera, lo gracioso que era, claro, igual eso para ti era llamar la atención y ser un maleducado.

Según iba creciendo, se acentuaba esas comparaciones con mi hermano. Tú no podías admitir mi rebeldía, yo siempre cuestionaba los hechos. Yo era el que buscaba las dificultades donde no las había, el que no entraba en razones, tus razones; quizás, y desde la perspectiva que ahora con el tiempo tengo, tú no me sabías explicar esos hechos. Ese por qué las cosas son de una forma y no de otra, era más fácil el ordeno y mando. No sabías o no tenías el tiempo y la paciencia de explicármelo, siempre trabajando, siempre la excusa del cansancio; quizás ¿ser padre no es también un trabajo? Los niños no venimos al mundo porque queramos, sino que son los padres los que nos traen, y ello conlleva una responsabilidad – eso es lo que pensé yo cuando decidí tener un hijo -, y vosotros en vuestro tiempo ¿qué pensabais? ¿Qué llegábamos sabiendo? ¿Qué sabíamos cómo comportarnos?  Pues, no. Íbamos aprendiendo según crecíamos de nuestro entorno, los niños por naturaleza son curiosos, y yo de niño también, y los padres están para dar respuestas a las preguntas de los hijos.

Pero como de todo se aprende, llegué a mi adolescencia, y la cosa no mejoró, porque según tú siempre te daba “quebraderos de cabeza”. Yo intentaba explicarte, desde mi punto de vista el por qué hacía las cosas como las hacía, pero tú en vez de intentar razonar conmigo, imponías tu ley, imponías tu poder para que las hiciera de la forma que tú querías, sin pararte a pensar que tal vez yo no estuviera tan equivocado. Pero para ti era más fácil y más cómodo, que yo entrara en tu mundo, sin reparar que yo quería vivir el mío.

Era adolescente y ya trabajaba. Maduraba a ritmos forzados. Aprendía de la gente que me rodeaba – todos mayores que yo – por lo que quería hacer lo que ellos. Pero tú no lo entendías, o si lo entendías no me lo explicabas. Para ti era más cómodo regañarme e imponer tu voluntad, para tenerme a tu lado y que no saliera a divertirme. Trabajar sí, pero salir de fiesta con amigos, no. Según tú, todos querían aprovecharse de mí, todos se iban a reír porque era el más pequeño y sólo me podían enseñar cosas malas. Luego me dejarían solo y no estarían a mi lado; aún hoy, escribiéndote esta carta me vienen a la memoria tus palabras: “Los amigos están en los momentos buenos, pero en los malos, es la familia la que siempre está ahí”. Con el tiempo he aprendido que a los amigos los eliges tú, mientras que la familia naces con ella impuesta. Esto no quiere decir que no esté orgulloso de la familia que me ha tocado. La verdad es que para mí vosotros habéis sido un ejemplo de sacrificio para sacarnos adelante a mi hermano y a mí. Pero ha habido formas en vuestra manera de educarme, que hoy yo pienso, habéis errado. Siempre has querido que fuera como mi hermano, nunca vistes que cada uno es como es. Él era más tranquilo, más cerebral, pensaba como actuar para que te sintieras orgulloso de él, pero yo que salía con él, veía que fuera de tus miradas, él se comportaba de modo diferente, más espontáneo y no de forma tan diferente a mi comportamiento. Yo en cambio protestaba  tus decisiones, y aunque te enfadabas conmigo, no me explicabas el porqué debía hacer las cosas como tú querías, así que a pesar de tu enfado hacía las cosas a mi manera. Esto conllevaba un enfrentamiento entre los dos, que como siempre ganaba el que estaba más alto en la jerarquía, el padre. Pero para mí también era un triunfo, ya que conseguía que la siguiente vez pudiera hacerlo, a pesar de tu oposición la primera vez.

No me gustaría que tomaras esta carta como reproche a la forma de educarme. Ni que te culpo de como hoy son las cosas al tratarnos, yo creo que tenemos confianza para decirnos las cosas; simplemente reflexiono de cómo eras tú, y la forma de educación cuando yo era joven. De cómo yo, no cometa los errores que cometisteis vosotros en mi educación con mi hijo.

Yo le dejo volar, porque los hijos crecen y hay que dejarlos marchar, claro que antes un hijo era un sueldo más en casa, y hoy, lo que queremos algunos padres, es que ellos anden su propio camino.

No quiero acabar la carta sin agradecerte lo mucho que he aprendido de ti, con tus errores y aciertos, has conseguido que yo sea como soy. Me considero buena persona, preocupado por lo que sucede a mi alrededor. He sido capaz de crear mi propia familia; y espero que un día mi hijo pueda escribirme una carta como ésta que te escribo yo a ti hoy. Sin resentimiento e intentando comprender las dificultades que en su día te encontraste para sacarnos adelante.

Dicen que de un buen libro se aprende. Pero de la lectura de un mal libro también se puede aprender. Yo aprendí leyendo del libro que tenía más cercano, no sé si bueno o malo, y aunque tenía tachones, yo creo que aprendí lo suficiente para salir al mundo. Aprendí lo que era la vida, la forma de afrontar los problemas que van con ella –aunque la mía muy diferente a la tuya-, que la vida no es un camino de rosas, sino que para llegar a la rosa primero hay que sortear las espinas.

Recibe un beso con todo el amor de tu hijo

JAIME


P.D. Siempre te agradeceré el que hayas luchado por mí, incluso cuando el que se equivocaba era, yo.

miércoles, 28 de marzo de 2012

TALLER DE ESCRITURA CREATIVA


TALLER DE ESCRITURA CREATIVA

FRANZ KAFKA “CARTAS A SU PADRE”


RESUMEN:

En cartas a su padre, Franz Kafka, relata la tormentosa relación que sufrió con su padre: una relación de temor y respeto; y cómo ésta influyó en su carácter y en su vida. Un carácter débil, que él compara al carácter de los Löwly, la rama familiar proveniente de su madre.
Kafka explica su carácter a la educación recibida por su padre. Un carácter débil e hipocondriaco, que se ha ido forjando en el tiempo, por los reproches de su padre y siempre esperando más de él. En un momento de la carta le echa en cara, que las normas que el padre les imponía, él no las cumpliese. De no admitir a ninguno de los amigos con los que se reunía; de poner defectos a todas las mujeres con las que salía (siempre eran judías) diciéndole que no valían nada, y dónde las había encontrado.
Kafka escribe estas cartas por el temor a enfrentarse directamente con su padre, no siendo capaz de contradecirle directamente en nada. Se sentía frustrado por no llegar a las expectativas que su padre tenía depositadas en él. Pero él se sentía más como la familia materna, más débil, y no como su padre seguro de todo lo que hacía. Acusa a su padre de ser un déspota con sus trabajadores; de imponer su voluntad de una manera absolutista, a todos y sobre todos, y de no estar nunca contento con el trabajo de los demás que le rodean.
El temor que siente Kafka hacia su padre, es tan grande que se refleja en que no fue capaz de dársela directamente a él; sino que la entregó a su madre para que ésta a su vez se la diera al padre. Pero su madre nunca llegó a entregarla devolviéndola al hijo.

miércoles, 21 de marzo de 2012

BOLERO DE L'ALCUDIA


BOLERO DE L’ALCUDIA/ Mª DEL MAR BONET



Queia tota la lluna

sobre les sendes

mentre canten i ballen

dotze parelles.



Dotze parelles, mare,

dotze parelles

que per la nit tenien

les mans enceses.



T’estime, rosa fina,

clavell de sucre,

ulls d’una aigua profunda,

canten els muscles.



Les meues mans et prenen

igual que un cànter

coloma meua, rosa,

gesmil intacte.





COMENTATI:

Parla d’una nit d’amor, de parelles que s’estimen i els seus cossos ballen al compàs del seu cor. Ells, declaren l’amor que senten cap a ellas, i ellas es deixen estimar.

Segons va avançant la nit, es va encendre la foguera de la passió, ells declaren el seu amor i volen desflorar a les seves amades que encara tenen el “gesmil intacte”, començant un ball d’amor ardent i passional.





lunes, 27 de febrero de 2012

MERCÈ RODOREDA I GURGUÍ "JARDÍ VORA EL MAR" (1967)


MERCÈ RODOREDA I GURGUÍ “JARDÍ VORA EL MAR” (1967)
“Jardí vora el mar”, és una obra que relata la vida d’un jardiner que treballa per diferents amos benestants en una mateixa torre vora el mar, durant sis estius de la seva vida.
Obra escrita durant la seva estada a Holanda, Mercè Rodoreda va relatant la vida de unes famílies burgeses al seu lloc de vacances. L’obra la va escriure durant el seu auto exili, ja que la seva mare va dir-li després de finalitzada la Guerra Civil Espanyola que marxés, ja que la seva condició de col·laboradora en diferents publicacions en català, li feien estar en una situació compromesa.
La història gira al voltant d’un jardí i d’una casa d’estiueig situada vora al mar. Escrita en sis capítols, relata el sis estius que es corresponen als estius dels senyors   de la casa i alguns veïns relatats com un monòleg pel jardiner.
Esta obra escrita entre dos novel·les, va quedar una mica a l’ombra, de ella va dir el seu editor, Joan Sales: “Jardí vora el mar, és una novel·la excelent escrita enmig de dues obres mestres”.
“Jardí vora el mar” és estrictament, i com moltes de les obres de M. Rodoreda, el reflex del que ella opina sobre la societat i basada en la seva experiència. Realista, explica com en pot ser de dura la vida, i com ens he de adaptat per sobreviure-hi. Senzillament, atrapa, perquè encara que no sigui de intriga ni d’acció, les descripcions tan precises es converteixen en realitat a la imaginació del lector.
Una obre en la que Rodoreda mostra el seu amor a les flors, i en conseqüència als jardins. Afició que va desenvolupar per la influència del seu avi matern Pere Gurguí, al que l’autora estava molt lligada.
La novel·la narra a través del jardiner la vida d’unes famílies adinerades en sis estius, que són els que formen els sis capítols de la novel·la.
El narrador ens mostra un univers de luxe i riquesa, uns personatges que durant l’estiu es dediquen a una vida hedonista i despreocupada, però que amaguen secrets i drames interns. Estem davant d’uns homes i dones que paguen les seves faltes del passat al present, i amb interessos molt elevats. I, encara que no ho sembli, tots busquen una quimèrica existència basada en la troballa de l’amor vertader.
Una vida que no és el que sembla, unes trames familiars inquietants. Un paradís terrenal en forma de jardí que contrasta amb un interior podrit: el del mateixos personatges, les seves mentides i els seus secrets.
La vida dels personatges estarà marcada pel fracàs amorós, la mort i el rebuig de la maternitat. La Rosamaria perdrà el fill que espera, així com el seu gran amor, l’Eugeni. El llibre es centra particularment en el triangle amorós del matrimoni Rosamaria-Francesc i el seu veí l’Eugeni.
Finalment, la casa d’estiueig on treballa el jardiner serà venuda perquè Rosamaria i Francesc es traslladant definitivament a Barcelona. Una etapa es tanca, les distintes històries conflueixen cap a un final comú que, no obstant això, quedarà obert en certa manera. Els personatges ja no són els mateixos que al principi de la novel·la. Les seves il·lusions, els seus pensaments, els seus amors... tot ha canviat poc a poc. Una nova etapa que comença i una vella que s’acaba.
    

sábado, 25 de febrero de 2012

EUGENI D'ORS I ROVIRA "LA FI DE L'ISIDRE NONELL"(1902)


EUGENI D’ORS I ROVIRA “LA FI DE L’ISIDRE NONELL” (1902)

Eugeni D’Ors i Rovira (el seu pseudònim  era Octavi Rumeu) va escriure aquest  llibre per la mort de l’artista Isidre Nonell. Pintor que va retratar la societat de l’època una societat buida de continguts i de moral feble.

El començament del relat de la mort de l’ Isidre, comença descrivint la societat que vivien en aquella època, una societat hipòcrita que no veia els defectes que tenien, una societat que no volien que li diguessin les mancances de les que mancaven. L’Isidre Nonell els retratava tal con eren, i treia a laa luny les misèries que ocultaven darrera de la façana, de la aparença , una societat a la vora del abisme. D’Ors ho descriu com: “Un artista, en revelació punyeta, copiant-los , exhibint-los nuament, amb aguda crueltat de línees, en brutalitat implacable de colors, rabejant-se refinadament en la lletgesa i la deformitat, havia trencat l’encís fent-los veure, amb aclaparadora evidència, la fondaira de l’abim de sa abjecció.”

A través del relat de la mort de l’ Isidre Nonell, va relatant la decadència d’una societat sustentada en una falsa harmonia i uns valors irreals. “I quan mori’l dia aquest, la ciutat estava en flames, i les vermellors de la posta s’estengueren sobre les vermellors de l’incendio.”

La gent al carrer estava descontrolada per les revoltes ocasionades, unes revoltes en la que estaven implicades totes les classes socials. Era un temps en que part de la societat  intentava canviar el sistema en el que vivien, canviar l’estructura do societat. A través de la narració, D’Ors va relatant com si d’una crònica de societat es tractés els esdeveniments del moment.

La mort de L’ Isidre, D’ors la relata d’una forma crua plena de descripcions, amb una pesadesa de sentiment: “No se sap com va córrer en un instant la veu de qui era aquell home; potser, millor  que aquell exèrcit immens de miserables, amb la terrible inefabilitat de l’instin, endevinés en el ell gran responsable, al revelador cruel en quines obres havien après com era de baixa i repugnant i irremeiable la seva lletgesa.”   

Va descriure les atrocitats que anaven fen les ordes humanes amb el cos sense vida de l’artista. “Un home va agafar el cos mort i el llança a l’aire [...] altres li lligaren una corda al coll...”

Amb la mort de l’ Isidre Nonell, Eugeni D’ors critica la relaxació de la societat altre vegada, ja que no hi ha ningú per criticar-la. Això fa una societat conformista que entra en un món altre vegada de tenebres, on tothom torna a la mentida i l’obscuritat, on: “...tots els homes se vegeren galans i nobles, i les dones totes, miserables, les velles, les deformades [...] sonrigueren d’orgul, sentint-se tota l’ànima i tota la sensualitat sobtadament inflamades al bes d’una il·lusió ubriagant que les feia trobar-se hermoses.”

RAMON LLULL "LIBRE DE LA PRIMERA I SEGONA INTENCIO" (PARIS 1298)


RAMON LLULL “LIBRE DE LA PRIMERA I SEGONA INTENCIO” (PARÍS 1298)

“Libre de la primera i segona intencio” és in llibre en el que Llull a través de la seva narrativa ens guia pel camí dels proverbis a seguir a Déu. Una obra de narrativa mística, amb la qual i a partir de la seva estructura en cinc capítols i la parta final, Llull va explicant las dues intencions dels seus relats.

En el primer capítol:”DE LA DIVISIO DE INTENCIO”, Llull narra que sempre hi ha dues intencions quan es fan les coses. Sempre s’han de triar entre dues opcions, les coses que més t’estimes. Així per exemple escriu: “Si tu, fill, fas fer vn libre a alcun escriva, tu has la primera intencio a fer lo libre, e has la segona a donar diners a n aquell escriva qui t fa lo libre. E car mes ames lo libre que los diners que n dones, per aço has al libre la primera intencio, e has diners la segona. E l escriva fa d aço lo contrari, car eyl ama mes los diners que li pagues per sos trebayls que no fa lo libre; car si mes amava lo libre que ls diners, no t donaria lo libre per los diners.” Més endavant li diu al fill que pes amar a Déu hi ha que entendre el que ell posa al llibre, i que amar és desordenadament un sentiment del cor, com explica en un paràgraf: “Accidentalment, fill, amen los homens peccadors ab les dues intencions desordonades en lurs amors, cor amar vn beyl libre per ço car es beyl, e no amar lo per ço que l entena, es desordonadament; de intencio e en aytal manera amar lo libre per ço que es beyl es per la primera intencio, e amarlo entendre es per la segona;...”

En el segon capítol: “DE DEU”. Llull explica al fill com s’ha d’estimar a Déu, per la seva infinita bondat. Perquè Déu en la seva infinita saviesa no tria cap intenció, ja que la intenció seva és l’amor als homes i per això no hi ha divisió en la intenció. Ell ho explica d’aquesta forma: “En la intencio de Deu no ha divisio de primera e segona intencio on sia menoritat car tota sa intencio es infinita e eternal; e per eço, fill, no hi pot caber segona intencio.” Explica que totes les persones que ama’n i facin el bé seran recompensades i podran triar entre les dos intencions, mentre les que no estimen ni entenen el llibre no podran triar.

El tercer capítol: “DE CREACIO”, explica al fill la grandesa de Déu. En el seu relat místic, Llull, li explica com Déu, omnipresent, amb al seu amor va fer el món i les criatures que l’habiten. Les coses creades per Déu té la finalitat de complementar a unes altres, per això li explica al fill: “Fill, Deus ha creades en lo mon unes creatures per intencio de altres, enaxi con los corses celestials, qui son creats per donar influencia als terrenals, corses elementats, e los terrenals qui son creats per intencio de anima racional, e axi de totes coses que son creades a servey de hom”.

Al quart capítol: “DE ENCARNACIO”, fa referència a com Déu baixa a la terra per tenir un cos de carn, Com deixa prenyada a la Verga Maria, perquè els homes pecadors deurien tenir unes virtuts i les estan perden. Per això la intenció de Déu era convertir-se en carn i per això va baixar del cel, i se va encarnar en home. Llull ho descriu: “Encara se, fill, nostre senyor Deus per recrear home, qui era perdut e cahut en la ira de Deu, per lo pecat del primer pare; e aquella intencio que hac en pendre carn humana per recrear home, no s cove a Deu esser primer aintencio, e que aquella intencio que Deus hac a pendre carn per demostrar ses virtuts fos segona, con sia cosa que la justicia de Deu haja pus apropiada intencio a demostrar la granea de sa bonea, poder e saviesa, que recreacio”.

El capítol cinquè està dividit en altres introduccions, per anar explicant com a través de cada apartat es pot apropar a Déu. El primer apartat: “DE TEMPTACIO”, narra com el món està ple de temptacions que ens allunya de Déu i com fer-hi per superar-les. Després passa al de: “LA FE”; on explica que l’home a de tenir-hi per entendre el que no entén.

“DE ESPERANÇA” on li explica al fill, que l’home ha de tenir l’esperança  en la justícia i misericòrdia de Déu.

“DE CARITAT”. Si ets caritatiu, Déu en la seva infinita saviesa i bondat, et guardarà un lloc al seu costat, però explica que s’ha d’ésser caritatiu per bona voluntat, sense estar forçat, i així podrà anar al regne celestial.

Llull continua els relats a partir de més relats semblants a aquest; entre d’altres apartats hi ha: “ DE JVSTICIA”, “DE PRUDENCIA”, “DE FORTITUDO” (FORTALESA), “DE TEMPRANÇA”, “DE GLOTONIA” (GULA)...; i continua en més apartats semblants  a aquest, descrivint les intencions de cadascun per arribar a Déu.

L’epíleg del llibre,”DE LA FI DEL LIBRE”, explica al fill, que el llibre a estat escrit amb la intenció d’apropar-lo a Déu d’una forma ordenada, perquè pugui conèixer les virtuts de seguir a Déu i continuï els seu passos cap a el cel i lo celestial.

lunes, 30 de enero de 2012

OBRA DE SALVADOR ESPRIU


Entre les moltes obres que ens va deixar Salvador Espriu, es troba “Primera història d’Esther”, basada en una reina mitològica que va ajudar al poble jueu a alliberar-se de l’opressió.

És un text dramàtic escrit en prosa i en vers, que està perfectament estructurat i formalitzat en dos actes, amb les corresponents escenes, accions, diàlegs, monòlegs, i un intermediari en que la cançó de lehudi pren la forma d’un sainet amb un argument del cas –el de marit banyut-, o el d’un romanç de cec a la manera de l’empra’t per Valle-Inclán a “Los cuernos de don Friolera”.

“Primera història d’Esther” és un joc d’escenaris que s’inclouen en el món de Sinera (obra escrita per Espriu abans que aquesta), on reapareixen personatges ja explorats en la narrativa i en la poesia satírica, i la Susa Bíblica de la reina Esther, uns i altres no seran més que titelles en mà de l’Altíssim.

L’obra vol transmetre un missatge de perdó i tolerància en la mateixa tònica que “L’Antígona” de 1939.

En aquest joc d’heterònims, un recurs habitual, trasllada al jo, que es descomponen en veus i personalitats distintes (Altíssim, Salom,etc.) la mateixa naturalesa fragmentària de la realitat: ”Eviteu el màxim crim – dirà l’Altíssim, adreçant-se  públic en el monòleg final-, el pecat de la guerra entre germans. Penseu que el mirall de la veritat s’esmicolà a l’0rigen en fragments petitíssims, i cada un dels trossos recull tant mateix una engruna d’autèntica llum.” Salvador Espriu en la seva obra va intentar trobar sentit a la Guerra Civil Espanyola, de la que ve dir, que era una guerra entre germans.

Defensor de la llengua catalana quan va acabar la Guerra Civil, es va decantar per la poesia menys controlada per la dictadura i la seva censura. La seva poesia la van traslladar molts cantautors a les seves cançons, aproximant l’obra de l’autor al poble, i convertint-lo en un poeta proper, el més carismàtic va ser Raimon, cantautor valencià que va estar en el grup dels cantants de “La Nova Cançó Catalana”, Maria del Mar Bonet i tant altres.